El Proyecto UNA nació de un llamado: alcanzar a niños y adolescentes con el Evangelio de Cristo, creando caminos de esperanza, formación y transformación que apuntan a un nuevo amanecer en Dios.
A lo largo de más de una década, hemos caminado junto a niños, adolescentes y sus familias en contextos de vulnerabilidad, promoviendo el desarrollo físico, social y emocional, siempre con un propósito mayor: evangelizar, discipular y formar una nueva generación comprometida con los valores del Reino de Dios.
Cómo Comenzó Todo
El Proyecto UNA fue fundado en respuesta a una necesidad urgente: crear un espacio seguro y acogedor donde niños y adolescentes pudieran ser alcanzados por el amor de Cristo. En muchas comunidades, la realidad está marcada por la falta de oportunidades, la fragilidad de los vínculos y la ausencia de ambientes que promuevan dignidad y propósito.
Desde el inicio entendimos que la educación, el deporte, la cultura y el cuidado son medios estratégicos para anunciar el Evangelio. Por eso, un equipo de voluntarios decidió unirse con una misión clara: alcanzar vidas, discipular con intencionalidad y preparar a niños y jóvenes para vivir como testigos de Cristo. Así nació el Proyecto UNA — Un Nuevo Amanecer.
Nuestro Impacto Hoy
Actualmente, el Proyecto UNA atiende cada mes a más de 300 niños y adolescentes. Cada acción desarrollada va más allá de la asistencia social, funcionando como un puente para el evangelismo, el discipulado y la construcción de relaciones transformadoras.
Entre nuestras principales áreas de acción están:
Educación y Talleres Formativos
La educación es uno de los principales caminos de acercamiento a los niños y sus familias. A través del refuerzo escolar, talleres de arte, música y actividades formativas, creamos vínculos, despertamos sueños y abrimos espacio para anunciar el Evangelio. Más que contenidos académicos, comunicamos valores cristianos y señalamos a Cristo como fundamento de la vida.
El Deporte como Espacio de Encuentro y Evangelización
El deporte es una estrategia poderosa de conexión y relación. A través del fútbol y de actividades recreativas, enseñamos disciplina, respeto, cooperación y perseverancia, creando oportunidades naturales para compartir el mensaje de Jesús de manera práctica, accesible y cercana a la realidad de los participantes.
Acogida y Cuidado Integral
Cuidar las necesidades básicas también comunica el Evangelio. Al ofrecer alimentos, atención y un entorno seguro, demostramos el amor de Cristo en la práctica, creando un espacio donde niños y adolescentes se sienten valorados, protegidos y abiertos para aprender y crecer.
Historias que Revelan el Propósito
A lo largo de estos años, Dios ha usado cada acción del UNA como instrumento para alcanzar vidas.
Un ejemplo es el testimonio de la misionera Cristiane. Ella fue alcanzada por el Proyecto UNA a los nueve años, a través de un taller de artesanía — una actividad sencilla que se convirtió en una puerta de entrada al discipulado y al conocimiento del Evangelio. A los dieciocho años, Cristiane realizó su primer viaje misionero, dando pasos concretos hacia el llamado que Dios había puesto en su corazón desde la infancia.
Hoy sueña con anunciar la Palabra de Dios por el mundo como misionera, dando testimonio de que cuando el Evangelio se vive con intención, las vidas son transformadas para la eternidad. Que Dios sea glorificado por cada historia alcanzada.
El Papel de los Voluntarios
Nada de lo que hacemos sería posible sin hombres y mujeres que comprendieron el llamado a servir. Nuestros voluntarios actúan como educadores, mentores, entrenadores y colaboradores, utilizando sus dones y habilidades como expresiones de cuidado, discipulado y amor cristiano.
Más que cumplir funciones, construyen relaciones, caminan junto a los niños y sus familias y reflejan el carácter de Cristo en cada actitud, siendo instrumentos en las manos de Dios para formar esta nueva generación.
Cómo Puedes Ser Parte
Tú también puedes caminar con nosotros en esta misión de alcanzar y transformar vidas:
- Donaciones: sostienen las actividades y permiten ampliar el alcance del proyecto.
- Voluntariado: poniendo tus dones al servicio del Reino de Dios.
- Alianzas: apoyando acciones, proyectos y la expansión de la estructura.
- Difusión: ayudando a compartir la visión del UNA y alcanzar a más personas.
Una Invitación al Futuro
Celebrar 13 años es reconocer todo lo que Dios ya ha hecho, pero también mirar al futuro con fe y responsabilidad. Seguimos firmes en el propósito de usar cada acción como una oportunidad para anunciar el Evangelio, formar vidas y enviar una nueva generación preparada para impactar el mundo.
Únete a nosotros en la construcción de un futuro donde niños y adolescentes sean alcanzados, discipulados y transformados para la gloria de Dios.

